En qué nos diferenciamos

El Servicio de Ayuda a Domicilio a diferencia del modelo tradicional de asistencia e intervención individual parte de una metodología sistémica centrada en la persona, es decir, la intervención y actuaciones que se planifican son a partir del conocimiento de todas las áreas que rodean la vida de la persona: su familia, su espacio social y comunitario, así como su ámbito personal. De esta manera, se actúa de una manera integral, con una intervención personalizada a cada caso a través de la valoración y el plan de trabajo, en el que no sólo se mejora la situación de la persona beneficiaria sino que se influye también en la mejora de su entorno, en el bienestar familiar, en sus vínculos de relación, entre otros aspectos.

Este servicio cuenta por la valoración de la situación de la persona a la que vamos a atender. Se realiza de manera gratuita sin ningún tipo de compromiso y consiste en la visita domiciliaria de un Trabajador Social para conocer la situación concreta, las demandas y necesidades recibidas. Su finalidad es concretar el mejor servicio, adaptándolo a cada situación.

Además, cubrimos cualquier tipo de necesidad de índole socio-sanitario de la persona con otros servicios complementarios: psicología, peluquería, podología, etc. 

Por último, mantenemos una política de calidad en el que los conceptos de seguimiento, evaluación y formación son de total importancia para el quehacer diario de nuestra práctica profesional y la mejora del servicio.